Senda Ecológica del Pantano de la Portiña, Talavera de la Reina (Toledo)



Pantano de La Portiña con la Sierra de San Vicente al fondo



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Al norte de Talavera de la Reina, en un valle situado en la misma linde de la comarca de la Sierra de San Vicente encontramos este humedal artificial protegido. Debido a la proximidad con la población y el fácil acceso desde esta, el Embalse de la Portiña es un paraje natural muy frecuentado para uso y disfrute de los habitantes de Talavera y todas las poblaciones de alrededor. 

El Pantano de La Portiña con Talavera de la Reina y el puente atirantado de Castilla La Mancha. Al fondo, los Montes de Toledo.

Presa del Pantano de La Portiña

Orillas del embalse


Este embalse fue construido a mediados de la década de los años cuarenta del pasado siglo XX y acabado en el año 1947 sobre el cauce del arroyo de La Portiña que tras un corto recorrido desde su nacimiento en la cercana Sierra del Berrocal desemboca en el río Tajo. En tiempos el arroyo de La Portiña fue una importante arteria acuífera beneficiándose de su abundante caudal huertos y molinos de la comarca; ademas atravesaba la población de Talavera, estando hoy en día canalizado por la red de alcantarillado al igual que la práctica totalidad de arroyos que surcaban la ciudad y que muchas veces daban bastantes problemas con crecidas e inundaciones periódicas. El motivo de la construcción de este pequeño embalse fue el abastecimiento de agua potable a la creciente ciudad de Talavera. 

Un paraje con historia


Distintos momentos de la recreación histórica con motivo del 200 aniversario de la Batalla de Talavera

Hace ya más de 200 años el valle donde está situado el embalse de La Portiña fue testigo de una importante batalla en la Guerra de la Independencia contra los ejércitos Franceses a las órdenes de Napoleón Bonaparte y bajo el mando directo en nuestro país de su hermano José Bonaparte, rey de España por un corto periodo de tiempo con el nombre de José I (1808-1813). Entre los días 27 y 28 de julio de 1809 combatieron en estas tierras los ejércitos de la coalición hispano-británica bajo el mando inglés de Arthur Wellesley, más conocido como Duque de Wellington y el general Gregorio Cuesta por parte de los españoles. En el bando napoleónico la cabeza visible era el mismísimo José Bonaparte. Separados por apenas un kilómetro con el arroyo de la Portiña entremedias podemos descubrir dos elevaciones; al oeste el cerro de Medellín, donde se apostó la artillería británica y al este el Cerro de Cascajal, base de operaciones de los ejércitos napoleónicos, aunque la línea del frente discurría desde este valle hasta Talavera, tres kilómetros al sur.
Tras dos días de sangrientos combates entre los dos ejércitos, el amanecer del día 29 de julio descubrió que los imperiales napoleónicos habían abandonado el campo de batalla amparados en la oscuridad de la noche dejando a los españoles y británicos con la sorpresa de una inesperada victoria táctica.


Monolito conmemorativo de la batalla en el Cerro de Medellin. No es visitable debido a que está situado en propiedad privada. 

El humedal protegido

Encina


Orugas Procesionarias

Este enclave creado por la mano del hombre es un refugio de aves acuáticas y otros animales terrestres, como Turones, Somorgujos, Oropéndolas, Garzas, Erizos, etc. También podemos encontrarnos con Culebras de Agua, todo tipo de anfibios autóctonos y las temidas orugas Procesionarias. En cuanto a vegetación predominan los Eucaliptos, Encinas, Sauces, Pinos y plantas acuáticas como los Juncos. También en otoño los aficionados al Mundo Funji tienen su oportunidad de disfrutar de una cierta variedad mitológica, y los amantes del deporte de la pesca pueden capturar sobre todo ejemplares de Carpas y en menor medida Lucios y Black Bass, siendo este pantano un lugar muy popular para la práctica de esta actividad.






Por toda esta diversidad natural y de ocio el Embalse de la Portiña fue declarado como entorno protegido, habilitándose un sendero ecológico que rodea sus orillas y creando más recientemente un circuito saludable con distintas máquinas para realizar ejercicios al aire libre por una parte del sendero ecológico. Para evitar dañar en todo lo posible este lugar, el acceso con vehículos a motor está restringido, existiendo algunos aparcamientos públicos, y por supuesto, el baño en sus aguas está totalmente prohibido así como navegar con todo tipo de embarcaciones por todo el embalse. Por aquí podemos encontrar en cualquier época del año personas paseando, practicando senderismo, ciclismo, running, por supuesto pescando o sencillamente disfrutando ver una agradable jornada en plena naturaleza con familia y amigos.



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